martes, enero 03, 2012

BIENVENIDO 2012

Siempre digo que no soy de las personas que hace propósitos, la verdad es que jamás los cumplo, así que hace años decidí que mi único propósito es no hacer propósitos, y sin embargo lo reconozco muy secretamente los hago, aunque no crean que mis propósitos tienen que ver con bajar de peso (aunque realmente necesite hacerlo) ser más organizada en todo aspecto (me urge hacerlo) o dejar de fumar (aunque debería hacerlo) o empezar a hacer ejercicio (si también debería) más bien mis propósitos son más simples, hablarle a la gente que quiero, compartir un buen rato con ellos, escribir en mi blog (si necesito hacerlo!!!) divertirme más y pensar menos, pero al final del año me encuentro conque no lo hice lo suficiente, y empiezo el año como hoy lamentando esa situación y tratando de enmendarla (aquí me tienen escribiendo!!!) y es que hay muchas cosas que podemos hacer que necesitamos hacer como eso de la dieta o cuidarnos más y todas esas cosas que todos sabemos y por lo regular no hacemos, pero seamos sinceros para hacer eso que tenemos que hacer en realidad siempre hay tiempo no necesitamos que sea año nuevo, solo basta con decidirse y empezar, cualquier época del año es buena cualquier día es un buen día para iniciar aquello que queremos hacer, pero por alguna razón cometemos ciertos excesos en las fiestas decembrinas que creemos podemos enmendar de inmediato en enero naturaleza humana supongo, así que vale, yo por mi parte trataré de hacer lo necesario o más bien debo decir haré lo necesario y empezaré a dar lata nuevamente escribiendo todo aquello que me parezca interesante, o hablando de lo que mejor se me ocurra, agradezco infinitamente a los que pasan por aquí y les parece al menos entretenido lo que encuentran, a los que me siguen a los que me escriben de vez en vez, a los que siguen hablando conmigo aunque por un tiempo parezca que me quedé sin cosas de que hablar...

Así que Bienvenido 2012 ha cumplir los no propósitos!!!

jueves, julio 28, 2011

LA ROSA DE LOS VIENTOS MAGO DE OZ

Si siembras una ilusión
Y la riegas con tu amor
Y el agua de la constancia
Brotará en ti una flor
Y su aroma y su calor
Te arroparán cuando algo vaya mal.
Si siembras un ideal
En la tierra del quizás
Y lo abonas con el odio y la envidia
Será imposible arrancar.
La maldad
De tu alma si en ella hechó raíz.
Y que mi luz te acompañe
Pues la vida es un jardín
Donde lo bueno y lo malo
Se confunden y es humano
No siempre saber elegir.

Y si te sientes perdido
Con tus ojos no has de ver.
Hazlo con los de tu alma
Y encontrarás la calma
Tu rosa de los vientos seré.
Si siembras una amistad
Con mimo plántala
Y abónala con paciencia
Pódala con la verdad
Y transplántala con fe
Pues necesita crecer

Si te embriagas de pasión
Y no enfrías tu corazón
Tartamudearán tus sentidos y quizás
Hablará sólo el calor y no la razón
Es sabio contar hasta diez

martes, junio 21, 2011

ESTO TAMBIÉN PASARÁ

Un hombre de negocios murió dejando una considerable fortuna, que sus hijos se repartieron por igual. Al cabo de un tiempo se encontró una bolsita que había sido celosamente guardada por el difunto. Cuando la abrieron encontraron dos anillos. Uno de ellos tenía engarzado un valioso diamante y el otro era un simple aro de plata.

El hermano mayor, al ver los anillos, dedujo que con toda seguridad pertenecían a sus ancestros y por eso el padre las había guardado con tanto interés.

"Al ser el primogénito -dijo, lleno de avaricia- me corresponde el anillo del diamante"

"De acuerdo. -dijo el hermano menor- Que seas muy feliz con el anillo del diamante, que yo lo seré con el de plata."

Cada hermano se colocó en el dedo el anillo correspondiente y cada uno de ellos emprendio su vida por separado. Pero unos días después, el hermano menor, preguntándose el por qué su padre guardaba tan celosamente un anillo sin aparente valor, comenzó a examinarla con detenimiento y, al hacerlo, pudo leer en su interior la siguiente inscripción:

Esto también pasará

"Bueno -se dijo- este debía de ser el "mantram" de mi padre."

Transcurrió el tiempo. La vida siguió su curso para ambos hermanos, con sus inevitables fluctuaciones. Vinieron los buenos y los malos momentos. Situaciones favorables y situaciones desfavorables. El placer y el dolor. Los cambios de la vida comenzaron a desequilibrar al hermano mayor, que se exaltaba fácilmente cuando las circunstancias eran favorables y se deprimía cuando eran adversas. Todo le causaba desequilibrio, de tal manera que tuvo que empezar a tomar somníferos, a visitar médicos, a someterse a variadas terapias y a soportar la intranquilidad de su mente.

El tiempo huye. Discurría como un río serpenteante la vida del hermano pequeño. También tenía momentos buenos y momentos malos. Alegrías y sufrimientos. Situaciones plácidas y situaciones dolorosas. Pero siempre tenía presente la inscripción del anillo de plata: "Esto también pasará". De ese modo mantenía una actitud ecuánime y equilibrada, el ánimo siempre firme y la mente tranquila.

No se apegaba a lo placentero y no tenía aversión a lo difícil. "Esto también pasará". No se exaltaba y no se deprimía. Estaba siempre en paz consigo mismo, pacífico y contento, fluyendo en armonía.

Como han dicho siempre los grandes maestros: "No te aferres al disfrute ni odies el dolor. Mantén la mente firme ante el placer y ante el sufrimiento, el encuentro y la pérdida, el triunfo y la derrota, el halago y el insulto".

Esto también pasará.

CUENTO TIBETANO

viernes, junio 03, 2011

MAÑANA PUEDE SER TARDE..

Un chico nació con cáncer, un cáncer que no tenía cura. Él tenía 17 años y podría morir en cualquier momento.

Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre.

Ya estaba harto y decidió salir solo por una vez.

Le pidió permiso a su madre
y ella aceptó.

Caminando por su calle vio muchas tiendas. Al pasar por una de música y, al ver el mostrador, notó la presencia de una niña muy guapa, de su edad: fue amor a primera vista.

Abrió la puerta y entró sin mirar nada que no fuera ella. Acercándose poco a poco llegó al mostrador donde se encontraba ella. Lo miró y le dijo sonriente.


"¿Te puedo ayudar en algo?".

Mientras él pensaba que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida, sintió el deseo de besarla en ese mismo instante.

Tartamudeando le dijo:

"Sí, eeehhh... uuuhhh...mmm...me...me gustaría comprar un...CD".

Sin pensar tomó el primero que vio y le dio el dinero.

"¿Quieres que te lo envuelva?"

-preguntó la niña sonriendo de nuevo.

Él respondió que sí moviendo la cabeza, y ella fue al almacén para volver con el paquete envuelto y entregárselo.

Él lo tomó y salió de la tienda. Se fue a su casa y, de ese día en adelante visitó la tienda todos los días para
comprar un CD.

Siempre se los envolvía la niña para, luego, llevárselos a su casa y meterlos en una caja.

Él era muy tímido para invitarla a salir y, aunque lo intentaba, no podía.
Su mamá se enteró de esto e intentó animarlo a que se aventurara; así que al día siguiente se armó de valor y se dirigió a la tienda.

Como todos los días, compró otra vez un CD y, como siempre, ella se fue atrás para envolverlo.

Él tomó el CD y, mientras ella no estaba mirando,
rápidamente dejó su teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda.

Al día siguiente el muchacho no fue a la tienda y ella le llamó. Su mamá
contestó.

La madre desconsolada comenzó a llorar mientras decía:
"¿No lo sabes? Mi hijo murió ayer".

Hubo un silencio prolongado, excepto los lamentos de la madre.
Días más tarde, la mamá entró en el cuarto de su hijo para recordarlo.
Decidió empezar por ver su ropa, así que abrió su armario.

Para su sorpresa se encontró con montones de CD's envueltos.

Ni uno estaba abierto.

Le causó curiosidad ver tantos, y no se resistió; tomó uno y se sentó sobre la cama para verlo. Al hacer esto, un pedazo de papel
salió de la cajita de plástico.

La mamá lo recogió para leerlo y decía:

"¡Hola! Estás súper guapo. ¿Quieres salir conmigo? Te quiero mucho. Sofía"

De tanta emoción la madre abrió otro y otro pedazo de papel y todos decían lo mismo.

Así es la vida. No esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes; díselo hoy, mañana puede ser tarde.

Desconozco el autor

viernes, mayo 20, 2011

SOBRE DEJAR HUELLA...


El camino verdadero para conseguir la felicidad pasa por hacer felices a los demás. Intentad dejar este mundo un poco mejor de como os lo encontrasteis y, cuando os llegue la hora de morir, podréis morir felices sintiendo que de ningún modo habréis perdido vuestro tiempo sino que habréis hecho todo lo posible.

Lord Robert Stephenson Smyth Baden-Powell



Dejar huella de nuestra presencia en este mundo, no es a lo que deberíamos aspirar todos antes de morirnos, alguna vez oí a alguien decir que su vida no tenía mucho sentido porque ella ni siquiera había pedido nacer, y me pareció tan triste que alguien hablara así de sí mismo, aunque pensándolo, en realidad esa persona tenía razón no pedimos nacer y sin embargo lo hacemos y aquí estamos y en cuanto a que nuestra vida no tiene sentido vaya la vida de cada uno tiene el sentido que le demos cada uno, al final de cuentas todos lo sabemos habremos de morir y a menos que tengamos o seamos una especie de adivinos no sabemos cuándo, así que insisto no es a dejar huella en este mundo a lo que debíamos aspirar..

Hay personas que pasan por la vida y dejan malos ejemplos y son celebres y reconocidos digamos que por sus fechorías más sin embargo no podemos negar que dejaron su huella en este mundo, y quizás nos enseñaron con ello lo que no hay que hacer, y hay quienes nos dejan sus letras, sus pinturas, sus inventos, sus pensamientos, sus luchas y esos son los dignos de ser recordados y admirados y hasta imitados, pero seamos honestos a lo mejor nosotros personas comunes podemos pensar que si no sabemos escribir, pintar, actuar inventar o realizar algo genial por la humanidad no somos importantes pero creo que cada uno de nosotros podemos dejar huella ya en el mundo ya en los demás sea cual sea la actividad a la que nos dediquemos siempre que tratemos de hacerlo, siempre que seamos amables con los demás, que hagamos bien nuestro trabajo que seamos buenos padres, buenos esposos , buenos amigos, buenos compañeros..

Mi papá decía haciendo eco a un viejo refrán que antes de morirte deberías hacer tres cosas, tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro sobra decir que esas tres cosas son actos que sí harían que dejemos huella en este mundo, pero no son todos, a veces con una sola palabra, en un solo instante puedes cambiar la vida de alguien sin siquiera darte cuenta de ello, y esa huella no necesariamente puede ser buena quizás por eso tendríamos que proponernos ser amables con todos y procurar que la huella que dejemos en las personas sea buena.

Y cómo decía Baden Powell fundador del movimiento Scout del que orgullosamente fui parte, tratemos de dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos, que sean nuestras acciones las que hablen por nosotros y sean las que dejen nuestra huella del paso que tuvimos por este mundo.