lunes, noviembre 05, 2012

DE MI PASO POR LA MESA DIRECTIVA.

He disfrutado enormemente ser parte de la mesa directiva del fraccionamiento, en un principio no tenía claro lo que tenía que hacer ni cómo iba a hacerlo, de hecho para ser sincera creo que sigo sin tener idea...

La primera vez que oficialmente cobre puse mi cartulina con horarios y espere pacientemente a que la gente llegara a pagar, se supone que lo tendría que hacer los primeros cinco días de cada mes, así que barrí y trapee mi casa y no es que no lo haga muy seguido pero era la primera vez que tanta gente iba a entrar a ella así que me preparé con mi mejor sonrisa y esperé y esperé y esperé creo que fue hasta el tercer día que empezaron a llegar a pagar, todos muy amables me costó más de un año gracias a mi falta de atención aprenderme el nombre y el número de casa de cada uno, pero creo que eso ya está dominado, claro menos esos días en que tengo mil cosas en la cabeza y por más que trato no me acuerdo…

Hoy han pasado casi cuatro años desde esa primera vez, desde entonces algunos vecinos me han hecho el enorme honor de ser mis amigos, unos pocos se han convertido en entrañables y a algunos otros me he quedado con ganas de tratarlos más, pero puedo decir que al menos he intentado conocerlos bien a todos, hay quien llega a pagar y se está platicando horas enteras y me cuenta de su trabajo, de su familia de las cosas que les han pasado últimamente, hay quienes llegan y me saludan con un beso y un enorme abrazo fraternal como si en realidad les diera gusto verme, y por supuesto no falta el que tiene una enorme lista de quejas y no me deja si quiera hablar…

He disfrutado enormemente sobre todo los eventos como el día de la madre, del padre, las posadas, día de muertos esos eventos que se tratan de planear con bastante tiempo de anticipación y que finalmente siempre termino organizando y terminando de comprar lo necesario todo un día antes con el consabido cansancio que eso implica y que en realidad si no fuera por el gran apoyo de dos queridas amigas y uno que otro muy buen vecino nunca hubiera logrado que salieran  las cosas tan bien…

He pasado por dos presidentes diferentes uno que trataba de dedicarle todo el tiempo posible y otra que a veces le ha sido imposible dedicarle tiempo, los dos muy diferentes y sin embargo puedo decir que los dos tenían las mejores intenciones de hacer las cosas y que las trataron de hacer en la medida de sus posibilidades, y sin embargo al final y no porque así lo quisieran ellos sino porque yo era la que tenía más tiempo y luego andaba de ofrecida lo confieso, terminaba haciendo cosas que no tenía que haber hecho, nunca supe cómo ser una buena tesorera, creo que mi función debería haber sido solo cobrar y administrar el dinero, pero en algún momento terminé recibiendo quejas, reclamaciones, gritos, y uno que otro mal trato,  contratando gente, despidiendo otra, planeando eventos, peleándome con Obras Públicas del Ayuntamiento, haciendo el boletín mensual, sembrando árboles, barriendo, cortando pastos, y una serie de actividades que estoy muy segura no entraban en lo que se supone debería haber hecho, y no es queja si algo he hecho es divertirme y disfrutar haciendo todas esas cosas, y hasta cuando me gritaron y me dijeron cosas desagradables y no me dejaban hablar, traté de ser amable y de no perder la sonrisa y debo confesar que después de que me operaron hace dos años creo que todas esas locas actividades fueron parte importante de mi recuperación sobre todo emocional y al final creo que salvo una o dos personas, puedo decir que por la mañana o cuando encuentro a algún vecino nos saludamos de la forma más amable habiendo quien me brinda una gran sonrisa que no tiene precio recibir, y que me gusta pensar que es totalmente sincera...

Pese a todo lo anterior creo que no he hecho lo suficiente, no he sido buena como tesorera no he hecho lo que tenía que hacer, no doy estados de cuenta a tiempo, soy tremendamente desorganizada,   pierdo notas, recibos, termino poniendo dinero de mi bolsillo, y lo peor no cobro con la suficiente dureza que debería, de hecho no soy de las que cobra casa por casa cuando hay adeudos anteriores, y lo peor del caso es que conociéndolos bien a todos sé cuando alguien perdió el trabajo, pasa por una enfermedad, o tiene problemas que le impiden pagar puntualmente o hasta cuando no ha pagado porque tiene una gran queja contra nosotros pero esta esperando el momento de decirla, así que a ellos no los presiono con el pago aunque se supone que esa sí es una de las cosas que tendría que hacer, a mi favor he de decir que la mayoría que llega a ese caso siempre termina pagando de poco en poco pero siempre termina pagando…mi premisa es que la gente es decente por naturaleza y que sabe que lo tiene que hacer no creo que seamos niños pequeños a los que haya que forzar, evidenciar o denunciar para que hagamos algo…así que pagan tarde o temprano pero lo hacen, aunque ciertamente hay algunos y también puedo saber quienes que nunca lo van a hacer aunque digan que sí...

Si me preguntan si lo volvería a hacer sin lugar a dudas la respuesta es sí, he pasado momentos inolvidables y conocido personas entrañables, aproximadamente en dos meses  hay cambio de directiva y no sé si la gente quiera que yo siga o no, no sé si a pesar de todo yo quiera seguir haciéndolo, hoy lo que sé es que toda esta época es de las cosas que más he disfrutado hacer en mi vida, y que siempre guardaré como un grato recuerdo en mi memoria...



lunes, octubre 29, 2012



¿Por qué vale la pena luchar? 

Por todo. 

No es la misma vida suficiente para vivirla, sufrirla, disfrutarla… 

He aquí una razón poderosa. 

La vida es preciosa, magnífica. 

Existe algo tan inevitablemente poderoso como la muerte. 

Es la vida. 

Piense en la fuerza que hay en el universo, la que mueve la Tierra, hace crecer los árboles y esa fuerza es la misma que usted lleva dentro si es que tiene valor y voluntad suficientes para utilizarla.

Sí, la vida puede ser bella si ni se la teme. 

Sólo se necesita valor, imaginación y un poco de dinero.

Charles Chaplin (Candilejas) 


jueves, octubre 25, 2012

DIEZ SECRETOS PARA TRANSMUTAR EL KARMA NEGATIVO

1- Aprende a guardar silencio en los momentos de mayor turbulencias


       No Comuniques tus Insatisfacciones.

2- Evita juzgar a las demás personas.

3- Enfoca tu atención sobre las cosas que mas te agradan. 

4- Mantente quieto y calmado.

    Recuerda que cuando te provocan solo es una prueba

5- Ten esperanza, lo que parece real es solo un mal pensamiento, es producto de tu imaginación.  
                
     Cámbialo.

6-   Perdona, suelta y libera.

7-   Habla siempre en positivo.

      Visualiza situaciones agradables para ti y todos tus seres queridos.

8-  Medita por lo menos 2 veces al día.

      5 minutos seria buen comienzo.

9-  Aliméntate sanamente y haz ejercicio. 

     Lleva una vida sana.

10- Otorga amor sin importar lo que recibas.

No son complicados de hacer y en realidad pueden cambiarnos la vida. Inténtenlo... 

martes, octubre 23, 2012

A PROPÓSITO DEL DIA DEL MÉDICO EN MÉXICO: MATILDE PETRA MONTOYA, LA PRIMER MUJER MEDICO EN MÉXICO.

Este día, que celebramos en México el día del Médico, le compartimos la historia de Matilde Petra Montoya quien es reconocida como la primera mujer médico en México.

Nació el 14 de marzo de 1857, desde pequeña hizo gala de su gran inteligencia, más siendo mujer su papá consideraba que el estudio no le serviría de gran cosa, se dice que aprendió a leer y escribir a los 4 años, y a los 13 presentó con éxito su examen para ser maestra de primaria, sin embargo debido a su edad no le servía mucho el título pues nadie le daba trabajo.

En 1870 después de la muerte de su padre, se inscribió en la carrera de Obstetricia y Partera, que dependía de la Escuela Nacional de Medicina, realizando sus prácticas en el Hospital de San Andrés. Más debido a carencias económicas, tuvo que cambiarse a estudiar a  la Escuela de Parteras y Obstetras de la Casa de Maternidad ubicada en las calles de Revillagigedo, un lugar en el que se daba atención médica a madres solteras.

A los 16 años, recibió el título de Partera y comenzó a trabajar como auxiliar de cirugía con los doctores Luis Muñoz y Manuel Soriano, con el propósito de ampliar sus conocimientos de anatomía, ya que sólo le habían enseñado lo relativo al aparato reproductor femenino, paralelamente y con sus ahorros, tomó clases en escuelas particulares para mujeres y completar sus estudios de Bachillerato.

Cuando cumplió 18 años se fue a vivir a la ciudad de Puebla, de dónde era originaria su madre.

En esa ciudad,  se hizo rápidamente de una numerosa clientela de mujeres debido a su trato amable  y  a que sus conocimientos de medicina eran más avanzados que los de cualquier partera, y en ocasiones más avanzados aún que los de muchos médicos locales.

Razón por la cual,  médicos envidiosos de su éxito orquestaron una campaña de difamación en su contra, publicando violentos artículos en los que convocaban a la sociedad a no solicitar los servicios de esa mujer poco confiable, acusándola de ser “masona y protestante”, situación que le llevo a irse a vivir a Veracruz por algún tiempo. 

Una vez de regreso en Puebla solicitó su inscripción en la Escuela de Medicina, presentó constancias de su recorrido profesional, cumpliendo con el requisito de acreditar las materias de Química, Física, Zoología y Botánica, luego aprobó el examen de admisión.

Fue aceptada en una ceremonia pública a la que asistieron el gobernador de la entidad, todos los abogados del Poder Judicial, numerosas maestras y muchas damas de la sociedad que le mostraban así su apoyo.

Sin embargo, los sectores más radicales redoblaron sus ataques, publicando un artículo encabezado con la frase: "Impúdica y peligrosa mujer pretende convertirse en médico".

La presión fue tanta que se vio obligada a dejar el estado de Puebla y trasladarse a la ciudad de México en dónde por segunda vez solicitó su inscripción en la Escuela Nacional de Medicina, siendo aceptada a los 24 años por el Dr. Francisco Ortega en 1882.
Esta decisión estuvo llena de críticas y desacuerdos por parte de múltiples personas; quienes apoyaban a Matilde fueron llamados "los montoyos".Las publicaciones femeninas y un amplio sector de la prensa la apoyaban, pero no faltaban quienes opinaban que "debía ser perversa la mujer que quiere estudiar Medicina, para ver cadáveres de hombres desnudos.

Se presentaron gran cantidad de percances durante su estudio en la Facultad de Medicina, días antes de los exámenes finales del primer año, varios docentes y alumnos opositores solicitaron que se revisara su expediente, objetando la validez de las materias del bachillerato que había cursado en escuelas particulares por lo que se le dio de baja.
Matilde solicitó a las autoridades que si no le eran revalidadas las materias de latín, raíces griegas, matemáticas, francés y geografía, le permitieran cursarlas por las tardes en la Escuela de San Ildefonso. Su solicitud fue rechazada, ya que en el reglamento interno de la escuela el texto señalaba “alumnos”, no “alumnas”.

Desmoralizada, y ante una inteligente opción, la joven escribió una carta al entonces Presidente de la República, general Porfirio Díaz, quien dio instrucciones al secretario de Ilustración Pública y Justicia, Joaquín Baranda, para que “sugiriera” al director de San Ildefonso dar facilidades para que Montoya cursara las materias en conflicto, ante lo que no le quedó más remedio que acceder.

Una vez concluidos sus estudios y realizada su tesis, Montoya solicitó su examen profesional. Pero se volvió a encontrar con el obstáculo de que en los estatutos de la Escuela Nacional de Medicina se hablaba de “alumnos” y no de “alumnas”, por lo que le fue negado el examen.

De nuevo, envió un escrito al presidente Díaz, quien solicitó a la Cámara de Diputados se actualizaran los estatutos de la Escuela Nacional de Medicina, para que pudieran graduarse mujeres médicos. Pero los legisladores no estaba en sesiones y para no retrasar el examen profesional de la joven, el mandatario emitió un decreto para que se realizara de inmediato.


El 24 de agosto 1887, a las 5 de la tarde, Matilde presentó exitosamente su examen profesional, ante la presencia del general Díaz, de su esposa, Carmelita; damas de la sociedad, maestras de primaria, periodistas y amistades.

Al día siguiente, realizó su examen práctico en el Hospital de San Andrés y ejecutó en el anfiteatro las disecciones que le solicitaron, por lo que fue aprobada por unanimidad.

Y aún así, sus detractores dijeron que Montoya se había titulado por “decreto presidencial”.
Atendió dos consultorios médicos en los que atendía a todo tipo de personas cobrándoles de acuerdo a sus posibilidades económicas.
En 1925, junto con la Dra. Aurora Uribe fundaron la Asociación de Médicas Mexicanas, Montoya logró que el término de "partera" no fuese usado de manera despectiva.
 Precisamente por esto es que fue una de las mujeres más vitoreadas y de las que más se hablaba en esta época.
Sin duda una mujer que abrió camino, y cuya historia no debemos olvidar. 




sábado, octubre 20, 2012

A PROPÓSITO DEL HOY


En ocasiones caminamos por la vida pensando tanto en el "Si hubiera" que perdemos de vista lo que recorremos en ese momento, y nos torturamos imaginando finales para una historia que ya esta escrita y que no admite borradores, el tiempo no regresa para nadie...

Caso contrario hay personas que se preocupan mucho por el futuro, por lo que vendrá, por lo que harán, por si les saldrán las cosas, por si lograrán hacer aquello que se proponen, olvidando el hecho de que no sabremos si habrá mañana...

Y tanto preocuparse por el ayer, como preocuparse por el mañana todo lo que produce son sentimientos de frustración por aquello que hicimos o que no hicimos, y por el miedo de hacer o no hacer, así que solo nos queda ese hoy.

Y ese hoy tenemos la obligación de vivirlo bien, de vivirlo pleno, de vivirlo al tope, de vivirlo...

Que no te preocupe lo que pasó no tiene remedio, que no te asuste lo que pasará, tampoco tiene remedio, recuerda siempre tu oportunidad de cambiar, de ser, de soñar, de reir o de llorar es hoy, es ese instante en el que respiras...